Rodolfo Leal 24 octubre, 2017 Comments off

La importancia del entrenamiento según tu frecuencia cardiaca

Hablar de ejercicio inteligente es conocer las variables que te ayudan a conseguir tus metas efectivamente. Esto no significa necesariamente una rapidez descomunal en la consecución de los resultados, ni efectos impresionantes más allá de las expectativas. Tener conciencia de ejercicio inteligente es conocer tu cuerpo, adaptarlo a las condiciones de acuerdo a tu entrenamiento y a cómo éste reacciona. Aplicar ejercicio inteligente es manejar este conocimiento, mantenerlo simple pero lo suficientemente claro para que se pueda utilizar a tu favor en el día a día.

Como nuestro objetivo es ayudarte a tener el entrenamiento más efectivo (es decir, el más adecuado), queremos que apliques ejercicio inteligente a tus rutinas de entrenamiento. Para cumplir esta misión, hay un tema fundamental que te recomendamos conocer como fuente básica de información para tu entrenamiento: la frecuencia cardiaca.

La frecuencia cardiaca es el principal indicador de tu cuerpo, a través de tu corazón es lo que te revela cómo vas y hasta qué punto puedes exigirte, funcionando como una respuesta fisiológica directa inmediata después de hacer ejercicio. La lectura de tu frecuencia cardiaca varía de acuerdo al peso, edad y condición física que básicamente está determinada por qué tanta actividad tienes en un día. Es por esto que la medición en cada persona es diferente, no importa qué tanto se parezcan las rutinas.

Ahora, parte de hacer ejercicio inteligente es tratar de simplificar esta lectura, y eso lo puedes hacer de una manera muy sencilla a través de un monitor Polar, que se comportará como un entrenador personal, sabrá descifrar en qué nivel te encuentras y te dará la guía adecuada.

Los niveles de frecuencia cardiaca se clasifican según las zonas de cardio. La zona 1 y 2 son niveles de actividad nula o muy pasiva donde tu cuerpo no se exige. El nivel 3 es el ideal al que tu cuerpo debe llegar, pero reiteramos que todos los individuos alcanzan ese punto de forma diferente; ya exploraremos más al respecto. El nivel 4 es cuando hay un trabajo de acondicionamiento, es decir cuando alcanzas un punto alto de exigencia y tu cuerpo demanda energía para suplir la que te has gastado. Al nivel 5 de frecuencia cardiaca puedes llegar, pero no te debes mantener ahí por mucho tiempo y sólo es bueno lograrlo si tu cuerpo está adaptado a altas exigencias de entrenamiento; si no sabes manejar estos altos niveles, podrían producirse lesiones severas.

Vamos a verlo desde un ejemplo cotidiano. Si una persona tiene un repentino rush motivacional y decide convertirse en un runner, su entusiasmo lo puede llevar a exigirle al cuerpo más de la cuenta, entrenando demasiado desde el primer día y no aplicando una regulación que lo lleve a subir de nivel paulatinamente. Aquí es donde un monitor Polar entra a ser tu entrenador personal, leyendo tu frecuencia cardiaca y alertándote del ritmo que llevas y cómo debes manejar la intensidad.https://ejerciciointeligente.com/polar-home/

Prácticamente un monitor de entrenamiento te dice cómo debes ejercitarte para mantenerte en la zona tres, ayudándote a mejorar tu rutina y que logres dar lo mejor de tu cuerpo. Un monitor llega al punto de indicarte cuánto tiempo debes descansar antes de retomar el entrenamiento y así hacer más efectiva tu próxima sesión. ¿Aún tienes duda de lo importante que es portar un monitor en tu muñeca?

Tres meses. Es el tiempo mínimo que necesitas para ver algún tipo de cambio no sólo en tu cuerpo, sino en la forma cómo entrenas, tu resistencia y el desempeño de tu frecuencia cardiaca. El plan de entrenamiento es tan importante como tu disciplina, lo cual sabemos requiere de gran esfuerzo para ser conseguido y Polar brinda la mejor tecnología para ser tu aliado en esta cruzada.